Hacia ciudades inteligentes,
sustentables e inclusivas.

En España, donde se consumen más de 3 millones de cápsulas anuales, un promedio de 70 por persona, las empresas productoras de este insumo se han organizado para impulsar puntos de reciclaje e implementar la economía circular. Bicicletas, compost, componentes de computadora y hasta zapatillas se pueden hacer con este material. Conoce más aquí.

Son obras de arte digitales únicas, indivisibles, programables, rastreables y raras. Tienen respaldo en la tecnología blockchain que genera un código propio a cada uno de ellos. Su valor está basado en la oferta y la demanda al tratarse de una moneda no fiduciaria y su venta ha tenido un boom durante los últimos años por los grandes niveles de especulación que hay con su valor. Muchos famosos ya los adoptaron