Estas contribuciones permiten a las empresas compensar las emisiones de carbono que no puedan neutralizar por medio de su acción climática. Así se financian grandes plantaciones para capturar carbono y recuperar bosques, se promueven proyectos de energías renovables y la gestión integral de residuos, entre otras cosas.
Todas las personas pueden aportar su granito de arena para ayudar a salvar al planeta de los plásticos que contaminan ecosistemas terrestres y marinos. Botella de Amor es un proyecto que hace simple esta tarea y la transforma en madera plástica para mobiliarios públicos. Recuperan 250 toneladas de plástico de único uso que envían a casas, colegios y empresas, entre otros, dentro de botellas. Hay 300 puntos de acopio en Argentina.
Este emprendimiento con perspectiva ambiental y social ya certificó como Empresa B y aplica altos estándares de calidad, convirtiéndose en uno de los ejemplos más interesantes de triple impacto en el país. Eficiencia energética, trabajo con la comunidad local e inclusión de mujeres aborígenes entre sus pilares. Ricardo Parra, su fundador nos cuenta detalles en esta entrevista
La ciudad suiza ha establecido desde el 2015 una serie de medidas que la posicionaron rápidamente como uno de los ejemplos europeos en la materia. Edificios sustentables, movilidad inteligente y una gestión municipal vanguardista en innovación han sorprendido a todo el mundo. Conoce más aquí.
Mediante una app, esta startup mide la huella de carbono de las personas, empresas, eventos o vuelos y ofrece distintas alternativas certificadas que incluyen la ayuda a diversos proyectos de Triple Impacto en América Latina. Su Director General, Federico Falcón, le explicó a Utopía Urbana lo más importante de esta compañía.
Este urbanismo se basa en la implementación de alternativas que mejoren los espacios públicos, como bicisendas, semáforos inteligentes o señales de tránsito digitales, para mejorar y fortalecer la interacción urbana. Bicisendas, plazas peatonales y estacionamientos inteligentes son algunos ejemplos.
Casi 40 mil toneladas anuales de descartes de la industria textil son acumuladas en grandes montañas a lo largo de 300 hectáreas del desierto chileno. En su mayoría son de poliéster -proveniente del petróleo-, que con el sol directo se prenden fuego emitiendo Gases de Efecto Invernadero. La mayor parte de la ropa llega de Europa, Estados Unidos y Asia. Alternativas de solución
Hernán Najenson, Director General de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Ciudad de Buenos Aires dialogó con Utopía Urbana y explicó la estrategia conjunta dentro del Gobierno. Jóvenes, ambiente y cultura son la base del modelo ambiental. Desarrollan una mesa de triple impacto y convocan a empresas a un evento con otros actores del ecosistema.
Según la Unidad de Inteligencia de la consultora The Economist, la pandemia fue un factor influyente en cómo las grandes ciudades gestionaron los problemas. Viena, Copenhague y Zurich las tres mejores con un puntaje casi perfecto. Canadá dio la sorpresa con 3 ciudades en el top 10. Conoce más en esta nota.
Este emprendimiento de triple impacto, surgido hace 25 años, es una de las primeras empresas B del planeta. Gracias a sus cultivos regenerativos reacondicionó más de 60 mil hectáreas de bosque nativo y logró posicionarse como una de las yerbas orgánicas de exportación más importantes de Argentina. Promueve la inclusión y el desarrollo de las comunidades locales.