Esta localidad finlandesa publicó una hoja de ruta con la que proyecta impulsar la economía circular priorizando una distribución equitativa.
Recibió una inversión de £50 millones por parte del organismo público Transport for West Midlands (TfWM) y planea que todos sus buses sean eléctricos para 2025.
El proyecto del empresario y multimillonario Marc Lore se desarrollará en el desierto estadounidense y prevé una ciudad sostenible, innovadora e inclusiva. Vivirán, según los planes, unas 5 millones de personas y será necesaria una inversión de US$ 400 mil millones.
La ciudad inteligente keniata es parte del proyecto de modernización del país conocido como Kenia Visión 2030. Esperan que se convierta en el centro económico y tecnológico de la región.
La ciudad capital adoptará esta herramienta asimilable a los gemelos digitales, para facilitar la previsión y planificación de la movilidad urbana.
El municipio mexicano quiere empezar a invertir en decisiones inteligentes de cara a la nueva década. La movilidad sostenible y la necesidad de lograr un desarrollo sustentable ganan terreno de cara a la Cumbre Internacional del Hábitat de América Latina y el Caribe 2022
El organismo rector Transport for London estará a cargo de la gestión del proyecto Spinview, con el que buscarán mejorar los servicios y descarbonizar los tranvías de cara al 2030.
Con la gestión de Nippon Telegraph and Telephone Corporation (NTT), se encuentran desarrollando el proyecto Sunset Park, que brinda plazas seguras y sostenibles para los ciudadanos.
Con el objetivo de lograr la transparencia municipal y brindar la información a la ciudadanía, dieron a conocer el portal estatal que permite conocer la actividad de la gestión. Además impulsan un laboratorio ciudadano.
Con una inversión de más de $ 30 millones, la empresa de comunicaciones Telecom y el gobierno santafesino buscan mejorar el sistema de redes y antenas para ofrecer mayor capacidad y velocidad a sus usuarios. Desde el municipio le apuntan a una ciudad inteligente.
Se trata de Valladolid, Soria, Zaragoza y Vitoria-Gasteiz que se comprometieron a reducir las emisiones de carbono para el final de la década. Ya son ocho en total las ciudades españolas que forman parte de este plan, que las obliga a articular entre sí.