Hacia ciudades inteligentes,
sustentables e inclusivas.

Destacados expertos en economía circular abordaron los desafíos clave de América Latina y el Caribe en un evento impulsado por el Programa para el Medio Ambiente de la ONU. Desde la importancia de las métricas hasta experiencias empresariales en Chile y más allá. La reciente baja del 9% al 7,2% en la economía circular a nivel mundial subraya la magnitud del desafío y la urgencia de acciones concretas.

América Latina y el Caribe se enfrenta a desafíos ambientales significativos, desde la conservación de la biodiversidad hasta el cambio climático. En este contexto, la transición hacia una economía circular se presenta como fundamental para enfrentar este escenario.Pero para potenciar su impacto un tema clave es  contar con métricas sólidas que guíen este camino hacia la sostenibilidad.

El pasado martes 30 de enero, se llevó a cabo un evento trascendental que reunió a destacados profesionales y expertos en el ámbito de la economía circular. Bajo el título “El rol de las métricas en la transición de América Latina a la circularidad”, este webinar impulsado por el Programa para el Medio Ambiente de la ONU centró el diálogo en la importancia de la economía circular en la región. El mismo buscó responder un interrogante que se hacen los distintos profesionales de la LATAM: “¿Qué sabes sobre el impacto y el alcance de la #EconomíaCircular en América Latina y el Caribe?”. 

Durante los años 2022 y 2023, la Coalición de Economía Circular para América Latina y el Caribe lideró un programa en colaboración con socios estratégicos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Inter-American Development Bank (BID), la Platform for Accelerating the Circular Economy (PACE), y Enel. Este programa tuvo como objetivo principal profundizar en el conocimiento y la colaboración en el desarrollo de métricas específicas para la economía circular en la región.

En el evento, voces destacadas como Beatriz Martins Carneiro, Jose Maria Fernandez, Aiza Navarro, Desiree Dias, Peggy Lefort y Natalia Espinola Lopez compartieron sus perspectivas y experiencias. Desde diferentes ángulos y roles dentro de la economía circular, estos profesionales ofrecieron insights valiosos sobre cómo abordar los desafíos ambientales a través de la implementación de prácticas circulares.

Uno de los puntos clave abordados durante el evento fue la necesidad de métricas sólidas para guiar la transición hacia la economía circular. Jose Maria Fernandez, director del área de Economía Circular en el País Vasco de España es una palabra  más que habilitada para hablar de la temática. 

Desde su conocimiento y experiencia subrayó la importancia de entender la evolución de la región en su conjunto. Desde el análisis gubernamental hasta la incorporación de prácticas circulares en el sector productivo y la ciudadanía, las métricas se erigen como herramientas esenciales para medir el éxito y avanzar en esta transformación.

“A la hora de diseñar la política, necesitamos tener una batería importante de indicadores. Tenemos 4: en primer lugar, el sector productivo y ver cómo las empresas incorporan la circularidad; en segundo lugar, la ciudadanía y cómo lo avanza; el tercero, la transformación de los residuos; y un cuarto elemento importante relacionado con los hábitos de innovación”, expresó el especialista. 

Además, estas métricas son utilizadas para conocer el grado de éxito y de esta manera poder avanzar en la temática. Para eso se ayudan de “herramientas y calculadoras que permiten que las empresas puedan ver su huella de carbono a nivel de producto incorporando los niveles de circularidad”

Por último, Fernández aseguró: “Intentamos ver cómo estamos a nivel de país, ver las métricas para ver cómo avanzamos en la economía circular y gestión de residuos, y viendo cómo el sector privado puede disponer de forma sencilla para incorporar estas métricas y transformarlas en un motor de competitividad en el mercado”.

Aixa Navarro, jefe de proyectos en ACCION EMPRESAS CHILE, resaltó la importancia de la capacitación y la comunicación en la cadena de valor para una transición circular exitosa. Es decir, no solo son necesarias las métricas, sino utilizarlas para poder generar estrategias articuladas entre las mediciones y los objetivos empresariales. 

“Creemos que la capacitación y la comunicación con la cadena de valor es super necesaria para la transición circular. Enfocándose siempre en las personas incorporadas a empresas nuevas o que rotan dentro de la empresa y requieren conocer esta metodología”, expresó Navarro. 

Por otro lado, Desiree Dias de ENEL X compartió cómo una empresa líder en energía está implementando prácticas circulares desde el diseño hasta la disposición final de sus activos, y destacó la necesidad de ir más allá de reducir plásticos.

“Empezamos a promover la economía circular al definir cuáles eran las materias primas críticas, además del tema de recursos naturales como el agua. Es clave la hidrología para nosotros, pero más allá de eso, queremos ver cómo desde el diseño de nuestros activos hasta la disposición final, podemos implementar la economía circular”, expresó. 

Además, la especialista aseguró que la Economía Circular no se agota en el reciclaje, sino que va mucho más allá. “Tenemos muy claro que la economía circular no es solo reciclaje y que comienza desde el diseño. Hicimos una lista de materias primas críticas donde vamos midiendo y previendo la demanda de estas a futuro. Tenemos que ir más allá de reducir los plásticos. Necesitamos una circularidad que aplique a todo el modelo de valor.”

La preocupación por la escasa circularidad en América Latina no es algo estrictamente regional, sino que también se refleja a nivel mundial, donde la tendencia apunta a una disminución progresiva. En ese sentido, Peggy Lefort, líder de UNEP puso de relieve el papel clave de las finanzas en esta transición, señalando la importancia de fomentar el financiamiento de la economía circular para revertir la tendencia de disminución en los últimos años.

“La región no es muy circular, el mundo no es nada circular y, de hecho, es cada vez menos circular. El rol de las finanzas es reconocido como algo clave. Necesitamos fomentar el financiamiento de la economía circular porque bajamos del 9% al 7,2% en los últimos años”, aseguró. 

Este desafío ambiental no solo afecta a la región, sino que también impacta globalmente, evidenciando la necesidad urgente de adoptar prácticas más sostenibles. La reciente baja del 9% al 7,2% en la economía circular a nivel mundial subraya la magnitud del desafío y la urgencia de acciones concretas.

El reconocimiento del papel crucial de las finanzas en esta transición es un elemento destacado. Expertos coinciden en que fomentar el financiamiento de la economía circular es esencial para revertir la tendencia decreciente. La inversión financiera se presenta como un catalizador clave para impulsar iniciativas que promuevan la circularidad, permitiendo no solo mantener, sino aumentar los niveles de economía circular a nivel global. En este contexto, la colaboración entre gobiernos, instituciones financieras y empresas se vuelve imperativa para avanzar hacia un modelo económico más sostenible y circular a nivel mundial.

Este evento no sólo proporcionó una visión integral de la economía circular en América Latina y el Caribe, sino que también subrayó la importancia de la colaboración y la implementación de métricas específicas para medir el impacto y avanzar hacia un futuro más sostenible. La transición hacia la economía circular es un camino desafiante pero necesario, y con el compromiso de profesionales, empresas y entidades gubernamentales, se están sentando las bases para un cambio significativo en la región.

tienes que ser suscriptor para comentar