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Tras la pandemia, el teletrabajo impuso una nueva dinámica laboral para empresas y empleados. Hoy el debate sobre la dinámica flexible de trabajo a nivel físico y horario está abierta. Te contamos las principales tendencias del mercado laboral y los pros y contras del home office

Sin dudas, la Pandemia marcó un antes y un después en el plano laboral. La irrupción de ese fenómeno inesperado obligó a reconfigurar la forma en que se trabajaba y puso al Teletrabajo (homeoffice) en el centro de la escena. Hoy, mirando a la distancia se convirtió en un factor cada vez más valorado entre los trabajadores, por su influencia en la percepción de bienestar, satisfacción y felicidad, pero aún plantea debates desde el lado de las empresas. 

Es que a nivel corporativo está claro que las firmas pueden haber reducido algunos costos por el teletrabajo pero también deben evaluar si la dinámica no presencial o híbrida les da los mismos réditos en productividad. A su vez, del lado de los empleados, la comodidad de trabajar en casa y/o flexibilidad horaria dan un plus pero a costa de perderse sinergias físicas con colegas que son valiosas.

En un plano más social amplio, pueden sumarse otros aspectos a la discusión. Por ejemplo, desde lo ambiental se reduciría el impacto por ejemplo por un menor flujo de desplazamientos físicos; o bien desde lo regulatorio, que obliga a revisar las condiciones laborales con legislaciones acordes que sostengan derechos.

Para las empresas, entre las ventajas del teletrabajo se destacan la reducción de costos (que en algunos casos llega a alquiler, suministros de oficina y servicios como conectividad); un mayor acceso y contratación de talento humano de diferentes latitudes; y la eventual flexibilidad de horarios y aumento de la productividad, entre otras. 

Incluso, con el homeoffice algunas compañías ven mejorada su rentabilidad. Al menos eso surgió de un estudio respaldado por Scoop Technologies Inc. y Boston Consulting Group, destaca el impacto positivo de la flexibilidad en el crecimiento empresarial. Un análisis de 554 empresas revela que aquellas “totalmente flexibles” en sus políticas laborales, ya sea completamente remotas o permitiendo a los empleados elegir cuándo ir a la oficina, experimentaron un aumento del 21% en las ventas entre 2020 y 2022. En contraste, las empresas con fuerzas laborales híbridas o presenciales crecieron un 5%. Rob Sadow, cofundador y director ejecutivo de Scoop, menciona que las empresas más amigables con el trabajo remoto tienen la capacidad de contratar más rápidamente y retener empleados, señalando el doble de solicitudes para trabajos remotos.

Pero a ello se le contraponen algunas desventajas del teletrabajo para las corporaciones como dificultades para la supervisión directa y para la comunicación, menor conexión y sinergia entre los empleados, eventuales problemas de seguridad de datos.

Por su parte, del lado del trabajador las ventajas son claras. La flexibilidad de horarios y física constituye el factor diferencial principal, que es acompañado por ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos, lo cual brinda mayor autonomía en la toma de decisiones y suele redundar en un mejor equilibrio entre trabajo y vida. Incluso da la posibilidad de combinar alternativas laborales, algo que solía ser más difícil en otros tiempos.

Pero como contrapartida, los trabajadores ven como desfavorable las dificultades de comunicación que impactan en el alcance y dinámica laboral, el aislamiento social o escasa interacción con colegas, así como la dificultad para poner límites entre trabajo y hogar para la “desconexión”, entre otras cuestiones.

En el mundo este fenómeno está instaurado, existiendo un debate abierto. Latinoamérica no es la excepción. Según una encuesta de Mercer Marsh en su estudio “Reinventando los beneficios 2022”, en el que se relevó a 596 empresas de 13 países y 12 industrias diferentes, un 50% de las firmas otorga horario flexible y homeoffice a sus empleados, y adicionalmente el 88% cree que la estrategia de trabajo remoto es eficiente

Según datos de contrataciones internacionales de Deel, plataforma de intermediación laboral, el 74% de los trabajadores remotos contratados se sitúan entre los 16 y 34 años, una generación que ha comenzado su carrera profesional casi sin pisar una oficina. Esta realidad plantea la interrogante de por qué volver a la oficina, un cuestionamiento que Alejandro Melamed, director general de Humanize Consulting y consultor internacional, destaca como esencial. “La pregunta que las empresas deben hacerse es para qué volver a la oficina. Cuál es la genuina razón por la cual se quiere que los trabajadores regresen a las oficinas”, explica Melamed. 

En Argentina el fenómeno también caló hondo, especialmente desde la Pandemia a la actualidad. De acuerdo a un estudio de la consultora Adecco Argentina, el 70% de las empresas en el país implementaron el trabajo remoto durante la pandemia

Y aún después de la vuelta paulatina a la normalidad, se sigue haciendo una muy buena valoración del homeoffice, ya que el 87% de los empleados cree que les permitió mantener su productividad y el 85% considera que les permitió equilibrar mejor su vida personal y laboral, según un estudio de la consultora Randstad Argentina.

Es más, según diversos estudios se cree que sería mejor continuar con el mismo. Aunque también se rescatan las ventajas del trabajo en la oficina, como la interacción y el intercambio creativo, son destacadas por expertos. Una encuesta de Grant Thornton Argentina revela que el 46% de los trabajadores remotos valora la socialización con colegas como el principal motivo para ir a la oficina algunos días por semana.

Desde la perspectiva de los líderes empresariales, existe una conexión entre el trabajo en oficina y la productividad, aunque Melamed propone un cambio hacia el modelo de confianza, donde estar presente físicamente no es sinónimo de rendimiento. 

En Argentina lo más común es el modelo laboral tradicional o híbrido. Así lo demuestra un estudio de SherlockHR y Computrabajo de 2022, en el que se detectó que un 46% de las empresas mantenía un modelo híbrido y un 40% prefirieron la tradicional presencialidad. Pero no hay que dejar de valorar que el 14% de las firmas continuaba en modalidad de trabajo remoto 100%

Evidentemente la realidad indica que el teletrabajo no es aplicable en todos los sectores, aunque en algunos es más común que en otros. Según un relevamiento de la plataforma de empleo ZonaJobs, las áreas con mayor demanda de empleos con modalidad home office en Argentina son tecnología, marketing y ventas.

En este marco, en el dinámico mundo del desarrollo tecnológico-digital, la apuesta por el trabajo remoto se ha convertido en un elemento esencial para potenciar la productividad y la eficiencia. Como ejemplo, empresas como Julasoft, líder en el ámbito del desarrollo de software en Argentina, han abrazado esta modalidad al 100%, demostrando que la distancia geográfica no es un impedimento para la excelencia en el trabajo colaborativo.

La pandemia aceleró la adopción del trabajo remoto, y las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) facilitaron su implementación en el sector. En este contexto, Julasoft se ha destacado, aprovechando al máximo las ventajas que ofrece esta modalidad. Desde la empresa nos cuenta que ha experimentado los beneficios del trabajo remoto: mayor flexibilidad, conciliación entre la vida laboral y personal, reducción de costos y menor exposición a riesgos laborales. La apuesta por esta modalidad no solo ha fortalecido la productividad, sino que ha contribuido a la construcción de un equipo global conectado por la amistad y el compañerismo, superando las barreras geográficas.

Así, en un contexto donde el interrogante sobre el trabajo remoto sigue presente, las empresas se debaten sobre cuál será la dinámica laboral a futuro. Y vos, ¿hacés teletrabajo? 

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