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Desde Chile, el paisajista ecosistémico y especialista en flora y fauna Cristobal Elgueta Marinovic ha logrado innovar en 2 ejes claves para la sustentabilidad hogareña y la adaptación de los espacios naturales. Por un lado fortalecer el ecosistema nativo, por el otro generar piletas sin cloro y totalmente equilibradas. Conoce su historia acá. 

Proteger el medio ambiente es algo que debe suceder a gran escala. Desde las empresas y gobiernos, hasta las instituciones y las familias. En un mundo que ha confundido industrialización con sobreproducción y explotación de los recursos naturales, los valientes son quienes menos invaden el corazón de la naturaleza. Si hay alguien que puede narrar estas historias desde Chile es Cristobal Elgueta Marinovic. 

Paisajista ecosistémico y conocedor de la flora y fauna nativa como pocos, el especialista ha fundado “Paisajismo Ecosistémico”, combinando la belleza natural con la cultura regenerativa. Desde allí ha captado la atención de muchos debido a proyectos como la generación de corredores biológicos y la creación de piscinas naturales dejando atrás opciones químicas que no solo dañan el medio ambiente, sino también la vida humana. 

Si bien el eje central es preservar los entornos naturales, según Elguera le explicó a Utopía Urbana,  también se trata de una cuestión de salud.Casi todos los químicos que ocupamos para piscinas, especialmente el cloro, son bastante nocivos para la vida humana. La industria del cloro produce dioxinas importantes que no son sanas para nosotros. Compuestos que irritan las vías respiratorias, los ojos, las mucosas.. El cloro en la piscina no es totalmente inocuo para los seres humanos”. 

Su labor se enfoca en la creación de corredores biológicos, reconocidos como elementos cruciales para la preservación de la diversidad genética y el bienestar de la vida silvestre. Al fragmentar menos los ecosistemas, estos corredores permiten la conexión vital entre diferentes áreas, facilitando el intercambio genético y previniendo degeneraciones genéticas que pueden surgir de la endogamia.

“Hay ventajas que son concretas, porque no solo se construye un jardín más diverso, con biomasas con elementos como el polen y distintas semillas que sostiene una buena parte del control biológico que mantiene el jardín totalmente libre de plagas”, explicó Elgueta. 

El impacto de los corredores biológicos diseñados por Elgueta es significativo. “En un mundo donde la actividad humana fragmenta los sistemas naturales, estos corredores se convierten en vínculos esenciales que contrarrestan la pérdida de conectividad entre hábitats”, explicó. 

De esta manera, el empobrecimiento genético asociado con la falta de intercambio genético se mitiga, fortaleciendo poblaciones más resistentes a los cambios y evitando la aparición de degeneraciones genéticas. La visión de Elgueta va más allá del paisajismo convencional, abrazando la responsabilidad de preservar el legado genético de las regiones que toca.

Otro aspecto destacado del trabajo de Cristóbal Elgueta es la creación de piscinas naturales, revolucionando la concepción tradicional de las piscinas convencionales. Al abogar por el control biológico de plagas y la cristalización natural del agua mediante bacterias beneficiosas, Elgueta va más allá de la estética, priorizando la salud ambiental y humana. Las piscinas biológicas no solo eliminan la necesidad de químicos nocivos como el cloro, sino que también promueven un ecosistema acuático equilibrado.

“En la medida de que hayan bacterias benéficas en el sistema hay muy poco espacio para bacterias que sean nocivas y eso significa que desde el punto de vista de la seguridad e higiene una piscina biológica bien hecha es mucho menos peligrosa para la salud que por ejemplo mares o playas que puedan estar contaminadas”, detalló. 

El impacto positivo de estas piscinas va más allá de lo evidente. Desde la diversidad en el jardín hasta la conexión con la naturaleza, las ventajas son tangibles. Además, Elgueta destaca la importancia de la educación ambiental y el alivio del estrés que estas piscinas ofrecen. 

En sus propias palabras, “no queremos que se desarrollen algas en las piscinas biológicas… Queremos agua perfecta desde el punto de vista bacteriológico y totalmente cristalina”. 

Cristóbal Elgueta Marinovic emerge como un líder en la convergencia de la naturaleza y el diseño, mostrando que el paisajismo ecosistémico no solo es estéticamente agradable, sino también esencial para la preservación de la biodiversidad y el bienestar humano. Su visión trasciende los límites tradicionales, abriendo camino hacia un futuro donde la sostenibilidad y la armonía con la naturaleza son fundamentales.

Acerca de Cristóbal Elgueta Marinovic:

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