Mientras el gobierno de la provincia de Neuquén avanza con la pavimentación de los accesos a Villa Meliquina, la comunidad se divide entre quienes celebran la modernización y quienes temen perder su identidad sustentable. «Transformar esto en una pequeña ciudad es alejarnos de nuestra esencia», advierten vecinos de la localidad.
Descubre Iruya, la pequeña localidad enclavada en los cerros de Salta que ha evolucionado como un destacado destino turístico en los últimos años y no quiere perder su esencia. Con menos de 3000 habitantes y una rica historia, una cultura vibrante y un compromiso con la sostenibilidad, Iruya ofrece una experiencia única en el norte de Argentina con un predominio de casas de adobe y una presencia plena de la naturaleza a 2780 metros sobre el nivel del mar. Conversamos con Eugenio Abán, secretario de Gobierno local